Renuncias que encueran la ineptitud en Palacio Nacional

La mayoría han dicho sus “verdades” sobre Andrés Manuel López Obrador y de su proyecto de gobierno, los más suavecitos denunciaron que AMLO no le entiende a muchos temas que son torales para el país, como las finanzas públicas, el medio ambiente, el sector salud, o el de las telecomunicaciones.

Hay de renuncias a renuncias. Unas; las que se dan en un ambiente terso y de cordialidad que dejan un buen sabor de boca porque se puede entender que la dimisión ocurre, incluso, por temas no relativos al cargo que ostentan, sino por otras cuestiones, como de tipo personal o por convenir a ambas partes, sin embargo, hay otras, como ha ocurrido en esta administración, que los que se marcha, salen en medio de la controversia, por su abierto rechazo al gobierno y al mismo presidente de la República.

La mayoría han dicho sus “verdades” sobre Andrés Manuel López Obrador y de su proyecto de gobierno, los más suavecitos denunciaron que AMLO no le entiende a muchos temas que son torales para el país, como las finanzas públicas, el medio ambiente, el sector salud, o el de las telecomunicaciones.

Se habla que ha habido 13 renuncias de funcionarios de primer nivel, empero, ahora que están desapareciendo subsecretarías, pues hay otros tantos funcionarios, que ni chance les dieron a renunciar, tal es el caso de Ricardo Peralta (Segob), que incluso se volvió muy incómodo para sus compañeros de trabajo, ya no digamos para gobernadores y algunos sectores de la sociedad.

La dimisión más reciente de Víctor Manuel Toledo al cargo de secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales ocurre en medio de una tempestad mediática, por la filtración de aquellos audios en donde arremete contra miembros del gabinete, AMLO y el gobierno de la 4T.

Javier Jiménez Espriú ha sido otro funcionario relevado por su postura contraria a la idea presidencial sobre la militarización de los puertos y las aduanas.

Una pérdida importante en sector salud, por el prestigio de la renunciada y su cercanía con López Obrador, fue la de la doctora Asa Cristina Laurell, como titular de la Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sistema de Salud (SIDSS).

La dimisión fue por serias diferencias con el secretario Jorge Alcocer, pero sobre todo con Hugo López-Gatell.

En junio pasado, renunció Mara Gómez Pérez a la titularidad de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVI). Su salida se dio luego de que el Presidente ordenara recortar el 75 por ciento del presupuesto, de los capítulos 2000 y 3000, a las dependencias del gobierno federal.

Luego vinieron otras renuncias en cascada, como la de Candelaria Ochoa, al Conavim, por mostrar su rechazo a la falta de respeto a los derechos humanos de las niñas y las mujeres; la de Mónica Maccise al frente de Conapred, ante la intención de desaparecer este organismo. Maccise Duayhe se concentró en que la ciudadanía entendiera el impacto de los prejuicios y estigmas en la vida de las personas.

En mi opinión, la renuncia más relevante y cuyos efectos aún no se cierran fue la del titular de la SHCP, Don Carlos Urzúa, quien era la única voz conocedora y preparada dentro de un gabinete bisoño y que cuyo mérito, en muchos de ellos era “ser cuate de lucha” del titular del Ejecutivo Federal.

El secretario de Hacienda de México, Carlos Urzúa, en lapidaria misiva denunció que existía “un patente conflicto de interés” de “personajes influyentes” del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. “Me resulta inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la hacienda pública…Se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento”.

La renuncia de Germán Martínez a la dirección general del IMSS también caló hondo y desnudó las entrañas de la lucha de poder y los salvajes recortes que pusieron en riesgo la misma operatividad del Instituto.

“Quiero decirlo lo más claro que puedo y debo: algunos funcionarios de la Secretaría Hacienda tienen una injerencia perniciosa en el IMSS y ponen en riesgo la vocación igualitaria, de justicia y, concretamente, de prestación de servicios de salud que tiene el Seguro Social”.

Hubo casos de despidos que si fueron bien ganados, como el de Josefa González-Blanco, cuyo delito fue pasar de noche por Semarnat y retrasar la salida de un vuelo comercial, debido a que a la señora se le hizo tarde.

Otras partidas fueron las de Tonatiuh Guillén, en el Instituto Nacional de Migración; Clara Torres, responsable del Programa de Estancias Infantiles. En su renuncia expuso que estaba en desacuerdo con los planes del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre ese programa; Patricia Bugarín a la subsecretaría de Seguridad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana; y Simón Levy, a la subsecretaría de Planeación y Política Turística.