Que pena: no habrá “fiesta del pueblo”

Manuel Fernando López

Enorme tristeza priva en nuestra sociedad sonorense, inmenso dolor galopa en todos los hogares hermosillenses, ante el anuncio de que no habrá la famosa “fiesta del pueblo” , como es llamada la expo gan, término eufemístico puesto a la inmensa cantina para expoliar y dejar en la ruina a muchos incautos.

Sobre todo a quienes atrapa el demonio del juego, del azar y, que en el palenque eran sorprendidos por el amanecer; la mayoría con el terror en el alma de retornar a sus hogares sin dinero en la bolsa; “desplumados” pues.

Otros –los menos – quizás, ganaron y, esto bastaba para que a la noche siguiente, de nuevo sentados en el redondel abrazados con el dios Baco, volvieran a tentar a esa dama tan esquiva y voluble como la fortuna.

Mientras, afuera, los mortales comunes, los padres de familia haciendo cola para entrar a divertirse a la “fiesta del pueblo” y, de paso a sufrir humillaciones y vejaciones: prohibido introducir alimentos, bebidas de cualquier tipo, en especial de agua para beber.

Todo podían tener adentro, pero bajo las condiciones económicas impuestas por los voraces depredadores adueñados de los diversos puestos: de entrada, una botella de agua que en el exterior si acaso costaba diez pesos, adentro el precio lo triplicaban y, ya no decir de otras bebidas y, ni que decir de las comidas: era más económico comer en el mejor restaurante de la ciudad, que donde estaba “la fiesta del pueblo”.

¡Oh Dios!, que lamentable noticia, sobre todo en estos tiempos terribles de pandemia, cuando tanta necesidad tenemos de diversión y, más que nada de cómo hacer rendir la economía familiar.

Que pena la verdad; nada volverá a ser igual sin tantas cabezas huecas, ostentándose como las “reinas” de diversas uniones ganaderas de la entidad.

Mucho dolor.