Loco sueño…

Prof. Luis Mario Navarro Miranda

Todavía recuerdo la tarde en que producto de la acumulación de polvo en un vetusto librero, ubicado en el espacio que dispongo  fuera de pandemia -¿hasta cuándo el regreso real, no virtual?- me solté estornudando. Uno de los adolescentes que atendía, se erigió como  galeno especializado en Epidemiología: ¡Es el coronavirus profe!… Mi reacción fue inmediata… Lleno de ira, le respondí: ¡Qué coronavirus ni que nada!, ¡deja de ver facebook y pon más atención a la clase!… Era enero del presente año señores. “Y ya ve lo que resulta”… Como dice la regla de oro: El alumno superó al maestro… Mea culpa.

 Esos aires  de importante, de gurú, que a veces   te pasan  por la azotea, no son nada buenos… Dirás bien… El buquí tenía razón… Mire usted: En las pocas oportunidades que tengo de salir por suministros, observo a  personas que recorren las calles en sus locos desvaríos, gente en estado de indigencia que no parece tener conciencia de la situación… Y otros tampoco… Pienso: en estos momentos, no sería malo  estar fuera de la realidad, lejos de la desesperación, e incertidumbre que por momentos llegan con la intención de anidarse en el pensamiento… ¡Aquí no! 

Pero la mayor creación de la naturaleza –el cerebro- hace que vuelva al redil… Me tranquilizo, respiro, y entro mentalmente a la “nueva normalidad”… Ha sido un tiempo infinito… Con bastantes restricciones necesarias, consideradas algunas ilógicas, sobradas, o como usted le quiera poner… A pesar de  las cifras, todavía hay personas que no creen que el tan llevado y traído virus, sea verdad… ¡No puede ser!..

 Se habla bastante de lo que sucederá en tanto no exista un remedio que pare esta atípica situación… Que si se  va a modificar la forma de convivencia, que si nos vamos a seguir jugando un albur -¿con baraja de oro?- en pos de la economía del hogar, oikonomos, decía Aristóteles; en fin, un sin número de escenarios en el que todo pareciera estar sombrío… Dijo “Maná”: “Huela a tristeza”. ¿Qué opina usted? “Siempre vendrán tiempos mejores”…  

“A veces quisiera reír a carcajadas”, que todo esto fuera producto de un loco sueño, “pero me despierta la realidad”, que por cierto la acepto en parte, pero se me hace difícil acostumbrarme… Creo que lo peor que nos puede suceder, es caer en un estado tipo de hipocondría, que  nos lleve a estar creyendo, pensando  en un contagio…

 El miedo recorre nuestra psique más rápido que la velocidad de la luz… Y se propaga más fácil que el propio virus… A ver si no sale una enfermedad mental –espero utilizar bien los términos, no soy psicólogo- denominada síndrome del Coronavirus… Ojalá y no… Ehui!

Hablando de locos sueños, de locos, anda encampañado Míster Trump. Dicen que todos los días toma bicarbonato de sodio, que es que “pa” repetir… ¡Ufa marufa!… ¡Así andan varios!… ¿Lo duda?. Me llama la atención, que el amigo llega “muy orondo” –dijera doña panchita- a bordo del avión presidencial, haciendo campaña en distintos puntos del territorio yanki, cuando aquí en México es un sacrilegio electoral… 

 ¿Campañas en tiempos de pandemia?: observé imágenes de un tipo auditorio con bastante asistencia… ¿Estarán blindados los gabachos?… Hay para que le vayan pensando los gurús electorales de los diferentes partidos, la manera de hacer campaña en tiempo de pandemia… Ei. 

Un ejemplo: ¿promoción de voto casa por casa?, ¿eventos masivos?, ¿recorrido por colonias?, ¿candidatos prometiendo gestionar la pronta llegada de la vacuna contra el COVID?… ¡Caray!,  en fin, usted ya se la sabe… No me imagino a un candidato haciéndose promoción en reunión virtual –Zoom- con habitantes de Tirizcohuaza… ¿Usted sí?.. Aunque hay bastantes móviles circulando…

Por lo pronto, eso de lo electoral, queda como tema pendiente. En estos momentos, la salud debe de ser lo más importante… Aunque se puedan trabajar a la par… Ahora sí que como reza el dicho gringo: el show debe de continuar… ¿Qué opina usted?…

De los que quieren la silla del 21: “El Borrego” Gándara, en reuniones “sigilosas”  con colaboradores, obedeciendo la sana distancia, al poniente de la capital… De los panistas, como dice el corrido: nadie los fue a reclamar… De MORENA, están bajando carpinteros al estado, para hacerle “las patas a la mesa” como primer capítulo… Dicen, esto es cuestión de preparación y oficio, no de velocidad… En fin…

Me despido yoris y yoremes, al estilo de “lencho” de Monteclaro: “quisiera aclarar el rollo, pero me está prohibido”….

  Enchimne tebuotta! ¡Saludos a todos! ¡Quédese en casa!