“Por el amor de Dios, abre la puerta”: gritos del capitán de Germanwings

cajaPatrick Sondenheimer, el comandante del vuelo 4U9525 con destino a Düsseldorf, intentaba entrar en la cabina tras ausentarse de la misma por razones fisiológicas, presumiblemente para orinar. 

 

“Por el amor de Dios, abre la puerta. ¡Abre la maldita puerta!”, gritó el capitán Patrick Sondheimer durante los últimos instantes del vuelo.

Las grabaciones del vuelo recogidas por la Fiscalía francesa revelan un lapso de once minutos desde que el capitán abandona la cabina hasta que el avión se estrella en los Alpes.

En un segundo plano se oyen gritos de los pasajeros. A las 10.35, cuando el avión aún se encontraba a 7.000 metros de altura, la grabación registró “ruidos metálicos fuertes contra la puerta de la cabina” como si esta fuera golpeada. Unos 90 segundos más tarde, a 5.000 metros de altura, se activa una nueva alarma, y se oye al piloto gritar: “¡Abre la maldita puerta!”

A las 10.38, todavía a unos 4.000 metros de altura, se oye la respiración del copiloto, que no dice nada. A las 10.40, el aparato toca con el ala derecha la montaña y de nuevo se oyen los gritos de los pasajeros, los últimos sonidos que registra la caja negra.

La hora y media de grabación que se ha podido rescatar revela también cómo el capitán, a las 10.27 y a 11.600 metros (38.000 pies) de altura le pide al copiloto que vaya preparando el aterrizaje a Düsseldorf y este le responde entre otras palabras con un “ojalá” y un “vamos a ver”, lo que hace pensar que en ese momento ya estaba decidido a hacer lo que hizo.

Alrededor de las 10:40 horas, el A320 toca una montaña mientras se escuchan los gritos de las 149 personas que iban a bordo.

Estos son los últimos sonidos según la transcripción de la caja negra.

Lubitz permaneció en silencio durante todo el descenso e ignoró hasta dos avisos de la computadora para ganar altura. El fiscal Robin dijo, en la rueda de prensa, que se escuchaba una respiración a un ritmo normal.

Patrick Sondenheimer, casado y con dos hijos, acumulaba más de 6.000 horas de vuelo en airbus como en el que falleció. Era un profesional de reconocido prestigio, con más de diez años en Lufthansa, el último de ellos en la filial low cost del grupo aeronáutico alemán.

Tomado de: SDPnoticias.com