¿Se aproxima un tsunami o terremoto? Hallan pez remo en Cozumel y reaviva mito

Según la mitología japonesa si el pez remo sale a la superficie podría ser señal de un tsunami o terremoto inminente

Rosaura Rincón | El Sol de Zacatecas

El hallazgo de un pez remo en Cozumel, Quintana Roo, reavivó un mito japonés que señala que el ser marino es un símbolo de mal presagio.

Macheto Snap fue quien dio a conocer el hallazgo a través de sus redes sociales. “Pez remo. Cozumel, Quintana Roo”, señaló en Facebook.

Detalló que se dio cuenta que sus acompañantes lanzaban el hilo de caña a un pez muy cercano a la superficie del agua, pero no respondía, ni se movía, por lo que se acercaron al lugar y, creyendo que se trataba de un pez dorado, su sorpresa fue mayor cuando al levantarlo se dieron cuenta de que era un pez remo.

El pez remo, también conocido como pez sable (Regalecus glesne en latín) puede llegar a medir hasta 17 metros de longitud y pesar más de 200 kilos, el ejemplar encontrado por Macheto apenas medía unos seis metros.

Una de las características de esta especie es que su cuerpo no tiene escamas, sino una capa protectora viscosa de color plateado, conocida como guanina y una cresta en la cabeza.

Tiene una aleta dorsal que nace entre sus ojos y llega hasta la cola, que, en ocasiones, cambia su tonalidad entre roja y rosada.

La mitología japonesa

El pez remo se conoce como “Ryugu no tsukai”, que significa “Mensajero del palacio del dios del mar” y según la cultura japonesa, esta criatura pertenecía a los yakoi, monstruos mitológicos.

Además, sugiere que antes de convertirse en una criatura que augura desgracia, era de menor tamaño, podía comunicarse con los humanos y transformarse en uno de éstos.

Según la mitología japonesa, “Namazu” era un enorme pez que habitaba en las profundidades de la isla de Japón y causaba terremotos o maremotos cuando salía a la superficie.

De acuerdo con National Geographic, de acuerdo a la creencia tradicional, si aparecen muchos peces remos, podría ser señal de un tsunami o terremoto inminente”.

El mito fue difundido después del tsunami de 2011 que golpeó la región Tōhoku, en la isla Honshū, en las costas del pacifico. Poco antes del desastre natural ocurrió un avistamiento de una gran cantidad de peces llegando a la costa.