México genera dudas por política en renovables: Informe de la ONU; caen inversiones del sector

Las autoridades mexicanas han justificado su decisión sobre los proyectos de energía renovable porque su generación de electricidad debido a que la crisis causada por la pandemia de COVID-19 obliga a contar con fuentes fiables de energía.

“No se tiene una red fiable, por supuesto no va a funcionar. Hay dificultades técnicas para integrar grandes cantidades de energía renovable pero se puede solucionar con, por ejemplo, plantas de gas flexibles o la gestión inteligente de la red”, explicó un analista a Efe.

Toronto (Canadá), 10 de junio (EFE).- El informe anual sobre inversiones en energías renovables del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (UNEP), que se publicó este miércoles, incluye la preocupación por la política energética de México y la incertidumbre que está causando en el sector.

El informe señala que aunque en 2019 en México se invirtieron 4 mil 300 millones de dólares en proyectos de energías renovables, un 17 por ciento más que el año anterior, la cifra está lejos de los 6 mil 100 millones invertidos en 2016.

Y aunque las inversiones en energía eólica en México cayeron el año pasado un 15 por ciento, a 887 millones de dólares, las de energía solar aumentaron un 31 por ciento a 3 mil 400 millones de dólares.

Pero el informe “Global Trends in Renevable Energy Investment 2020”, en el que además del UNEP también han participado Frankfurt School y BloombergNEF, hace referencia a la “incertidumbre sobre la política energética bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador” y que en 2019 no se produjeron nuevas subastas de proyectos.

Los planes del gobierno para el sector eléctrico durante este sexenio muestran que la trayectoria de emisiones, lejos de disminuir va a la alza. Foto: Misael Valtierra, Cuartoscuro.

La aparición del informe se produce pocas semanas después de que el Gobierno de López Obrador decidiera de forma inesperada y unilateralmente cambiar las normas sobre los proyectos privados de generación de energía renovable que en la práctica bloquea los proyectos de energía limpia.

Ulf Moslener, profesor en financiación de energía sustentable de Frankfurt School y uno de los autores del informe, declaró a Efe que no entiende “el argumento del Gobierno mexicano”.

Las autoridades mexicanas han justificado su decisión sobre los proyectos de energía renovable porque su generación de electricidad es “intermitente” y depende de condiciones meteorológicas y que la crisis causada por la pandemia de COVID-19 obliga a contar con fuentes fiables de energía.

Moslener reconoció que la integración de proyectos de generación de energía renovable en las redes eléctricas es un “desafío” pero que existen suficientes alternativas tecnológicas para resolver los problemas, tanto de transmisión como de almacenamiento.

“Pero si no se tiene una red fiable, por supuesto no va a funcionar. Hay dificultades técnicas para integrar grandes cantidades de energía renovable pero se puede solucionar con, por ejemplo, plantas de gas flexibles o la gestión inteligente de la red”, explicó el profesor alemán.

Cenace añadió que tampoco se autorizarán pruebas preoperativas para la Centrales Eléctricas solares y eólicas que aún no las hayan iniciado. Imagen ilustrativa. Foto: Charlie Riedel, AP

“No entiendo la relación con COVID-19. Entiendo el desafío general de integrar una fuente fluctuante de producción de electricidad en una red existente pero no veo la relación con la pandemia”, añadió.

Para Moslener, el hecho que en 2019 no se subastasen nuevos proyectos de energía renovable en México “es muestra de que hay una falta de voluntad política más que haya un problema relacionado con COVID-19. México debería estar equipado con fuentes de energías renovables. Es preocupante”, dijo.

La situación de México contrasta con la del resto de Latinoamérica.

El informe de la UNEP destaca que “Latinoamérica tiene tres ventajas particulares sobre algunas partes del mundo en el desarrollo en lo que respecta a la atracción de inversiones”.

En primer lugar, tiene “excelentes recursos para la generación eólica, solar y de biomasa”. En segundo lugar, UNEP subraya su “desarrollo de políticas que han puesto el énfasis en el papel de las subastas para distribuir nueva capacidad”.

Y finalmente, “la confianza de promotores internacionales como Enel, EDF y Mainstream Renewable Power así como los prestamistas internacionales”, explicó el informe.

Pero los expertos temen que estos dos últimos aspectos estén en peligro con las acciones del Gobierno mexicano.

“Las inversiones en renovables dependen en gran medida en cómo los Gobiernos reaccionan. El apoyo político es bastante relevante. La credibilidad de los Gobiernos en responder al desafío de la integración de renovables en las redes eléctricas es central. Si no existe, los inversores desaparecen”, declaró Moslener.

El informe señala que en 2019 las inversiones globales en renovables sumaron 282 mil 200 millones de dólares en 2019, un 1 por ciento más que en el año anterior, y que se añadieron 184 GW de capacidad eléctrica limpia.

Un gigavatio (GW) es similar a la capacidad de un reactor de energía nuclear.

El informe añade que los compromisos existentes de inversiones en energía renovables de aquí al año 2030 suman alrededor de 1 billón de dólares y crearán 826 GW de capacidad de generación.

El informe también constata que el coste de la instalación de energía renovable ha caído a su nivel más bajo, por lo que con la misma inversión se podrá crear más capacidad generadora: con prácticamente la misma inversión en 2018 y 2019, el año pasado se instaló un 12 por ciento más capacidad generadora.

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