El coronavirus somete al mundo a una recesión económica

Ciudad de México, 26 de marzo (SinEmbargo).- El coronavirus no sólo ha dejado una estela de muerte, miles de personas contagiadas y calles vacías, también ha abierto las puertas a una recesión económica que, parece, será peor que la del 2008, y de la cual el mundo tardará en recuperase, según estimaciones de organismos internacionales.

La Organización Mundial de Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) han señalado, en sus más recientes reportes, que la recesión económica traerá pérdida de empleos, pobreza y nulo crecimiento, debido a la fuga de capitales y al freno de la actividad económicas en casi todos los países del mundo.

“Las proyecciones más recientes predicen una recesión acompañada de pérdida de empleos peor que la que produjo la crisis financiera hace 12 años”, declaró el director de la OMC, Roberto Azevedo, en un video difundido en la cuenta oficial del organismo.

Azevedo vaticinó que “el COVID-19 amenaza las vidas de millones de personas en el mundo, y aunque por encima de todo es una crisis sanitaria, la pandemia también tendrá un inevitable impacto en la economía, el comercio, los empleos y el bienestar”.

Tanto la directora del FMI, Kristalina Georgieva, como el titular del BM, David Malpass, coincidieron en que la recesión mundial en puerta “al menos será tan mala, o peor, como la crisis financiera mundial” de 2008.

Mientras la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE) advirtió que el impacto del coronavirus en el mundo está superando sus peores previsiones económicas y subraya que es urgente un esfuerzo coordinado por parte de gobiernos y bancos centrales para superar la crisis.

A principios de mes, en el lanzamiento de sus previsiones intermedias, había avanzado que, según su hipótesis más adversa, el coronavirus podría reducir a la mitad el crecimiento de la economía mundial en 2020 y situarlo en el 1.5 por ciento, provocando la recesión en economías como la europea o la japonesa.

Plaza de Trocadero, delante de la Torre de Eiffel, en París. Foto: AP

“Ahora parece que ya hemos avanzado mucho más allá del escenario más severo previsto entonces”, dijo el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, en una nueva plataforma digital lanzada anoche por su organismo para agrupar datos y políticas de respuesta.

Por otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó que la pandemia por COVID-19 en el mundo podría generar la pérdida de 25 millones de puestos de trabajo.

Pese a que ningún organismo económico se ha decidido a estimar el impacto que la pandemia tendrá en la actividad económica mundial, sectores como el turístico, automotriz y de servicios ya han comenzado a sufrir las afectaciones del virus.

La anterior, y la falta de medidas económicas para contener el impacto del virus, ha generado volatilidad en las bolsas mundiales. Las economías de mercado están en una fase en la que los inversionistas huyen de todo aquello que se parezca al riesgo y por eso están vendiendo sus acciones. Están tomando su dinero y lo están colocando en lugares seguros.

LA RECESIÓN EN EU

Ante las medidas implementadas por varias regiones para frenar la propagación del COVID-19, así como el cierre de empresas y comercios, la economía de Estados Unidos “ya podría estar en recesión”, así lo consideró el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, en entrevista con NBC News.

Sin embargo, aseguró que en comparación con otras contracciones, “no hay nada fundamentalmente erróneo” con la economía del país norteamericano, y que empezó “desde una posición muy fuerte”.

En el programa “Today Show”, Powell reflexionó que con las medidas de aislamiento de la población se controlará la expansión del coronavirus en EU, por lo que la economía se podrá reactivar.

“Esta es una situación en la que se está pidiendo a la gente que se aleje de la actividad económica, que se quede en casa y no vaya a trabajar, que cierre sus negocios […] En un momento dado, tendremos al virus bajo control y la confianza regresará”, destacó.

Luego de que el Presidente Donald Trump manifestó su interés en “abrir el país y en funcionamiento” el 12 de abril -domingo de Pascua-, Powell refirió que se deberá escuchar a los expertos “en pandemias” para tomar una decisión.

Un piso de la Bolsa de Valores de Nueva York, vacío debido a las medidas de prevención contra el coronavirus. Foto: AP

Agregó que a pesar de que aumente “significativamente” el desempleo y se registren caídas en la actividad económica, también habrá un “buen repunte”.

Ante ello, señaló que el objetivo de la Fed es asegurar el flujo de crédito hacia la economía y mantener los tipos de interés bajos para la recuperación.

La semana pasada, la Fed decidió bajar los tipos de interés de referencia entre el 0 por ciento y el 0.25 por ciento, para contrarrestar los efectos perjudiciales de la expansión del COVID-19. También implementó programas y líneas de créditos para sustituir la capacidad de préstamo que se haya podido perder.

Al respecto, Powell explicó que tienen la capacidad de usar “nuestras autoridades de préstamo de emergencia, y el único límite sería cuánto respaldo obtengamos del Departamento del Tesoro”.

La declaración del titular de la Fed coincide con una nota difundida por el Bank of America donde advertía que Estados Unidos ha entrado en recesión producto por la pandemia de coronavirus en el mundo.

“Estamos declarando oficialmente que la economía ha caído en una recesión, uniéndose al resto del mundo, y será una caída profunda”, destacó la nota firmada por el economista Michelle Meyer.

El banco advirtió que “se perderán empleos, se destruirá la riqueza y se deprimirá la confianza”.

Alertó que la ecónoma estadounidense colapsará en el segundo trimestre de 2020, con un retroceso del 12 por ciento; mientras el Producto Interno Bruto (PIB) se contraerá 0.8 por ciento al año.

Meyer añadió que el mercado laboral será uno de los sectores más afectados y las cifras de desempleo podría llegar a un millón de trabajos perdidos.

Este dato fue confirmado por las autoridades estadounidenses, ya que las solicitudes de prestaciones por desempleo se disparan a 3.3 millones tras despidos por crisis de coronavirus.

La Pariser Platz frente a la Puerta de Brandenburgo está vacía en Berlín. Foto: AP

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Otra de las regiones que se verán seriamente afectadas es América Latina y el Caribe, debido a las disminuciones en los sectores de servicios, petrolero y de transporte, y la baja en los precios de las materias primas.

En un artículo publicado este jueves en el blog de la institución, el director del FMI para Latinoamérica, el mexicano Alejandro Werner, advirtió de los efectos financieros globales de la rápida extensión del virus, como un aumento de los costos del endeudamiento, que “expondrá vulnerabilidades financieras que se han acumulado durante años de bajas tasas de interés”.

“La recuperación que esperábamos hace unos meses no se producirá y no se descarta un escenario de crecimiento negativo en 2020” para Latinoamérica y el Caribe, aseguró el director del FMI para Latinoamérica, Alejandro Werner.

El responsable del FMI para la región se refirió a los efectos económicos que tendrán las medidas de contención del virus que están adoptando los gobiernos de la zona, como el cierre de fronteras, de escuelas y otras medidas de distanciamiento social.

“Estas medidas, junto con la desaceleración económica mundial y la interrupción en las cadenas de suministro, la caída de los precios de los productos básicos, la contracción del turismo y el fuerte endurecimiento de las condiciones financieras globales, están paralizando la actividad en muchos países latinoamericanos, dañando gravemente las perspectivas económicas de la región”, señaló.

El FMI prevé que la región se vea golpeada por la desaceleración económica de Estados Unidos, lo que deprimirá el comercio, la inversión extranjera directa, los flujos turísticos y las remesas.

“Los brotes locales tensarán la actividad económica en el próximo trimestre y se agravarán las condiciones comerciales inciertas, especialmente en México”, añadió el economista.

Y en el Caribe, el efecto de la crisis se observará especialmente en el turismo, su principal industria, debido a las restricciones de viaje adoptadas por muchos países y por el propio “factor miedo” desatado por el virus, “incluso después de que el brote retroceda”.

SOLIDARIDAD Y APOYOS, LAS SOLUCIONES

Pese al escenario adverso, la OMC, el FMI y el BM han señalado que la solidaridad entre los países será vital para afrontar el actual escenario de incertidumbre y posible recesión económica.

“Ningún país es autosuficiente, por muy poderoso o avanzado que esté”, señaló el titular de la OMC, en alusión a que el mercado internacional debe seguir abierto en momentos de dificultad.

En este sentido, dijo que el comercio “es lo que permite una producción eficiente y el abastecimiento de bienes y servicios básicos, tales como equipamiento médico, alimentos y fuentes de energía” en un momento en que muchos países han reducido o prohibido las exportaciones de equipamiento sanitario, por temor a carestía de éste en sus redes de salud al borde del colapso.

Los automovilistas son examinados dentro de sus vehículos para ver si padecen COVID-19, cerca del Centro Cristiano Crenshaw, en el sur de Los Ángeles, el miércoles 25 de marzo de 2020. Foto: Damian Dovarganes, AP.

“Cuando la crisis sanitaria comience a remitir, el comercio permitirá a los países ayudarse unos a otros”, agregó, advirtiendo que “la historia no nos olvidará ni perdonará si fracasamos a la hora de ayudar a aquéllos que más lo necesiten, estén donde estén”.

Mientras Georgieva ha destacado que “todos los países necesitan trabajar juntos para proteger a las personas y limitar el daño económico. El tema principal de la reunión de hoy de los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20 fue que este es un momento para la solidaridad”.

“Los países deben avanzar rápidamente para impulsar el gasto en salud, fortalecer las redes de seguridad social, apoyar al sector privado y contrarrestar la interrupción del mercado financiero”, destacó Malpass.

Tanto Georgieva como Malpass han vaticinado una recuperación para 2021, pero “para llegar ahí, es primordial priorizar la contención y fortalecer los sistemas de salud, en todas partes”, dijo la directora gerente del FMI, al tiempo que destacó que “cuanto más rápido se detenga el virus, más rápido y más fuerte será la recuperación”.

Mientras Gurría ha puntualizado que se requiere “un nivel de ambición parecido al del plan Marshall, que creó la OCDE, y una visión similar a la del New Deal, pero ahora a nivel mundial”.

¿ES EL CORONAVIRUS EL RESPONSABLE?

Apenas el 12 de marzo, el analista económico Jesse Colombo, que predijo la crisis financiera de 2008, advirtió este miércoles en una entrevista con el periódico The Independent que se acerca un nuevo colapso, y que esta vez será mucho peor.

“El ciclo ya está muy avanzado, y el coronavirus es básicamente un golpe doble. Pero ya estábamos avanzando hacia la recesión antes de que alguien hubiera oído hablar del coronavirus”, señaló Colombo, quien opina que una serie de nuevas burbujas estallarán en los mercados de todo el mundo.

“Por muy malo que fuera el 2008, lo que vendrá será peor, porque ahora hay mucha más deuda: casi 100 billones de dólares en deuda nueva”, advirtió el experto.

Ya en junio del año pasado el pronosticador económico identificó burbujas en más de 20 mercados, incluidos el mercado inmobiliario europeo o el mercado de valores estadounidense.

Una mujer, con una mascarilla protectora, compra hierbas frescas en un mercado en Caracas, Venezuela. Foto: Ariana Cubillos, AP.

El experto argumentó que estas burbujas han impulsado gran parte de la recuperación global en los últimos 12 años. Una de las más grandes es una burbuja de crédito china impulsada en gran medida por el gasto en infraestructura.

“Es una ilusión de una recuperación económica impulsada por la inflación de las burbujas económicas. Ahora creo que está empezando a estallar”, subrayó Colombo, quien también identificó una burbuja inmobiliaria y crediticia en EU antes de la crisis de 2008.

Sin embargo, desde finales de 2019, organismos internacionales habían advertido que el mundo entraría en una recesión, debido al impacto que la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el fin del impacto de los estímulos monetarios que habían impulsado a la economía y el descenso en los precios del petróleo, ya tenían en la actividad económica mundial.

-Con información de EFE, AP, EuropaPress, RT y EconomíaHoy.