Fiscalía de Chihuahua desconoce a detenidos por caso LeBarón

La familia mormona pidió al Senado dejar las diferencias y unirse para detener la violencia

Ricardo Holguín | El Heraldo de Chihuahua

Marío N., El Mayo y Manuel N., El H, detenidos por la Fiscalía General de la República (FGR) como presuntos partícipes de la masacre de nueve integrantes de la familia LeBarón, no figuran dentro de la estructura del grupo criminal La Línea en Chihuahua, aseguró el fiscal general de ese estado César Augusto Peniche.

Ambos sujetos fueron detenidos el domingo en la comunidad de Janos, Chihuahua, señalados por el gobierno de ser líderes de una célula criminal que opera para el cártel de La Línea, sin embargo, la Fiscalía General del Estado (FGE) asegura, con datos de inteligencia, que Marío N.,y Manuel N. carecen de historial criminal y que toda la investigación en su contra, no arroja ni siquiera una sola detención o falta administrativa.

Incluso, residentes de Janos trataron de impedir durante la noche del lunes el traslado de los detenidos a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), lo cual no consiguieron, por lo que ayer se manifestaron nuevamente en la carretera que va a Nuevo Casas Grandes para exigir su liberación.

Informes proporcionados por el fiscal general de Chihuahua dicen que los hermanos Marío N., y Manuel N., trabajan como jornaleros agrícolas y que entre sus propiedades figuran sólo una camioneta modelo 1998 y una vivienda, por lo que no existen indicios de que sean líderes criminales como los anunció la FGR.

Las investigaciones de la Fiscalía de Chihuahua apuntan a otros líderes de La Línea operando en esa zona: un hombre a quien apodan El Chuy o El Gordo controla los poblados de Janos y Ascensión; otro identificado como El Mudo o El 32 encabeza al cártel en el municipio de Nuevo Casas Grandes, y El Grillo es el principal operador en Buenaventura.

Gobierno federal recibe a los LeBarón

“Queremos nombre, apellido y cara de quienes mataron a nuestra familia, no queremos chivos expiatorios, queremos saber quien fue el bastardo que dio la orden de matar a mujeres y niños”, reclamó Julián Lebaron en su vista al Senado luego de sostener una reunión previa con el gabinete de seguridad federal.

El activista y vocero de la familia mormona pidió a los políticos dejar a un lado las diferencias e hizo un llamado a la unidad para resolver la inseguridad. “Dejemos a un lado los colores, tenemos que unir fuerzas”.

Por su parte, Adriana LeBarón rompió en llanto durante su discurso ante senadores a quienes enfatizó que sólo pidió la intervención de Estados Unidos para resolver la crisis derivada de la masacre de tres mujeres y seis menores de su familia el pasado 4 de noviembre en el municipio de Bavispe, Sonora.

“Ponerle terroristas a los cárteles no creo que vulnere la soberanía de México, se requiere ayuda. Es obvio que son terroristas”, dijo entre lágrimas.

También habló Adrián LeBarón quien reclamó la actuación de Rosario Piedra Ibarra, titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de quien dijo que su acercamiento con el caso ha sido tibio.

María Elena Morera, presidenta de Causa Común, y el senador Emilio Álvarez Icaza, convocaron a trabajar en un pacto nacional por la seguridad.

FGR atrae el caso

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, informó que la FGR atrajo el caso ya que “la familia tiene doble nacionalidad y se trata de un hecho de delincuencia organizada”. Además, la Senadora Lilly Téllez afirmó que el Presidente se reunirá con la familia LeBarón en enero en Bavispe. Con información de Elena Michel y Manrique Gandaria.