López Obrador ya colocó a sus leales en el Poder Judicial

Las diferencias de Andrés Manuel López Obrador con el Poder Judicial datan por lo menos de 2006, aunque llegaron a su punto crítico cuando él llegó a Los Pinos, hace un año. De entonces a la fecha, no sin tensiones, ha logrado colocar a personas afines en los órganos impartidores de justicia y en algunos ya tiene fuerza suficiente para vetar acciones, controversias constitucionales, amparos trascendentales y tener el control constitucional de las leyes y decretos.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).-En un año, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador logró colocar en el Poder Judicial de la Federación (PJF) a gente cercana a él, la mayoría proveniente de las filas de Morena.

Hoy esos colaboradores leales al lopezobradorismo son quienes toman las decisiones y ejecutan las acciones, controversias constitucionales, amparos trascendentales y tienen el control constitucional de las leyes y decretos.

Ellos se encargan también de garantizar, entre otras, la “independencia” de los jueces y magistrados federales, así como de designar a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, imponer sanciones e integrar juzgados y tribunales de circuito.

Esas designaciones han causado gran impacto en la integración de otros organismos, como el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), el cual también está integrado con gente que se identifica con el presidente de la República.

El capítulo más reciente fue la designación de tres nuevos integrantes del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), el pasado 20 de noviembre. De entre los cien aspirantes a sustituir las vacantes dejadas por los consejeros Alfonso Pérez Daza y Felipe Borrego Estrada, el Senado designó a la jurista Loretta Ortiz Ahlf y a la magistrada Eva Verónica de Gyves Zárate.

Ocho días después ocurrió lo mismo con la designación de Bernardo Bátiz Vázquez –por la facultad del Ejecutivo federal– para ocupar el asiento dejado por la consejera Martha María Hernández.

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