Con paro nacional, Colombia se suma a la ola de indignación en Latinoamérica

La muerte de los menores (el gobierno dice que fueron ocho y los habitantes de la zona hablan de 18) se conoció a principios de este mes durante una audiencia en el Congreso y cuando un periodista le preguntó del asunto a Duque, este respondió “¿De qué me hablas, viejo?”, una frase que se volvió viral en redes sociales.

Decenas de manifestantes portaban en la marcha de este jueves pancartas con esa frase y las respuestas eran: “te hablo de asesinatos de niños”, “te hablo de desempleo”, “te hablo del paquetazo’ neoliberal” y “te hablo de la matanza de líderes sociales”, entre otras.

Las masivas movilizaciones transcurrieron en lo general con tranquilidad, aunque con incidentes aislados de encapuchados que atacaron estaciones del transporte público, edificios gubernamentales y negocios y que se enfrentaron con la policía antimotines.

En los días previos a la movilización, fuerzas de seguridad allanaron varios locales de organizaciones sociales, grupos estudiantiles y hasta medios de comunicación alternativos. La Procuraduría consideró ilegales varios de estos operativos y desarrolla una investigación para determinar responsabilidades.

Al final de una multitudinaria concentración en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá, sede de los poderes públicos del país, decenas de encapuchados tiraron las barreras que protegían a los edificios gubernamentales y arrojaron piedras a los ventanales de los inmuebles y a la policía antimotines, que respondió con gases lacrimógenos.

Hasta las cinco de la tarde, hora de Bogotá (22:00 horas GMT), la situación era “de tranquilidad en todo el país, con hechos vandálicos aislados que ha enfrentado la fuerza pública”, según reportó la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez.