Militares intimidan a Obispo de Saltillo; Durazo se disculpa

A través de un comunicado, la Diócesis de Saltillo publicó sobre lo sucedido en el aeropuerto de Monterrey.

El Obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, fue intimidado en el aeropuerto de Monterrey por dos militares, quienes lo cuestionaron sobre su cargo y le pidieron las matrículas del vehículo en el que se desplazaba.

Autoridades federales ofrecieron una disculpa por lo ocurrido y aceptaron que los elementos se excedieron en su actuar.

La Diócesis de Saltillo informó, a través de un comunicado, que Vera López fue abordado por dos personas “que traían cascos, uniforme militar y arma larga”, cuando salía de la terminal 2 del aeropuerto de Monterrey, después de aterrizar de un vuelo procedente de la Ciudad de México y en camino hacia el estacionamiento acompañado de su chofer.

“El primer militar preguntó por el cargo, como si desconociera de rangos al interior de otra institución: “¿Es usted el padre o… algo más que un sacerdote?”. Monseñor Vera dijo: “Soy Obispo”. El segundo militar leyó de una libretita el nombre: “Raúl Vera López” y confirmó si era él. El Obispo siguió respondiendo. Preguntaron a dónde se dirigía y el Obispo dijo que iba a Saltillo”, señaló la Diócesis.

Posteriormente, el comunicado señala que también lo cuestionaron sobre las placas del auto en el que se desplazaría y tomaron nota de las mismas. Cuando Vera López cuestionó a las personas el motivo de sus interrogantes, asegura que le respondieron que era por su seguridad.

“Con temor y extrañeza, siguió su ruta en carretera hacia su domicilio. Anoche mismo se hizo contacto con autoridades federales para pedir una explicación sobre los actos que denotan un claro hostigamiento”, dice el escrito.

El secretario de Seguridad del gobierno federal, Alfonso Durazo, contestó a Vera López que se trató de un error del que no debe de preocuparse, mientras que el general Jens Pedro Lohmann, comandante de la cuarta región militar, con sede en Nuevo León, aceptó que los elementos se excedieron en sus funciones.

“El incidente nos hace reconocer el estado de represión inminente que la población en general está viviendo en este país por parte de los elementos de las distintas corporaciones de seguridad. Reprobamos la acción de los integrantes del Ejército que se aproximan a la población para intimidar y amedrentar. Esa no es la manera en la que se va a sacar adelante a México”, concluye el comunicado oficial.

Por: Alejandro Montenegro