Un día muy amoroso

Por Jesús Alberto Rubio.

Hoy 10 de mayo es una fecha por demás significativa y especial, por lo que con profundo beneplácito debemos acompañar a la familia para celebrar en grande la fecha más grande del año.

¿Le parece?

Por mientras, como ayer ya lo dije, reiteremos-expresemos todo nuestro amor, cariño y admiración a nuestras progenitoras, sea en espíritu o físicamente… sin dejar a un lado a las abuelas  –o “nanas”– siempre consentidoras y queridas esposas.

¿Sale?

Hoy, Al Bat conlleva en sí hermosas flores, sean orquídeas, rosas rojas o claveles, además de expresiones/mensajes, abrazos fraternos y cariñosos… y por supuesto las tradicionales Mañanitas hacia todas ellas.

Sí señor.

El legado histórico

Vea, el gran amigo, historiador de beisbol y académico –doctor en ciencias químicas– de la Universidad de Guanajuato, Jorge Cervantes Jáuregui, amable como siempre se ha comunicado para también unirse a las felicitaciones de todas las madres en su día.

Además, aborda la columna donde se habla, entre otros temas, de Josh Gibson.

“Precisamente hace un par de días con motivo del 110 aniversario del béisbol en Guanajuato, leí en la cabina del parque “San Jerónimo” hoy “José Aguilar y Maya” unas cápsulas sobre la histórica presencia el 12 de noviembre de 1935 de los Pittsburg Crawfords, gran y tremendo equipo de las Ligas Negras que realizaron una gira en México y que incluyó un par de juegos en esta ciudad de Guanajuato y otro en León.

Recuerdo que hace tiempo te envié algo al respecto y así mismo lo mostré en aquella agradable tarde hace un par de años que estuve en Hermosillo y pude compartir la información con la Peña Beisbolera.

Y, claro, decirles que tuve la fortuna haber visto en este parque al siguiente line-up: Leroy Matlock (pitcher), Joshua (Josh) Gibson (catcher), O. Charleston (primera base), Curtis Harris (segunda base), Judy Johnson (tercera base), Chester Williams (short stop), Sammy Bankhead (jardín izquierdo), James (“Cool Papa”) Bell (jardín central), Jimmie Cruchfield (jardín derecho).

Ni más ni menos que estuvieron aquí cuatro peloteros que en los años 70´s fueron entronizados al Salón de la Fama de Cooperstown (Josh Gibson, Oscar Charleston, James Thomas “Cool Papa” Bell y Judy Johnson).

Los cuatro, sí, exaltados por un Comité especial de las Ligas Negras, que se dio a la tarea de identificar a los jugadores sobresalientes que jugaron en dichas ligas durante la segregación racial en el béisbol de los EUA.

Ellos fueron parte de ese primer grupo de ingreso al Salón de la Fama y, sin lugar a dudas, el hecho histórico más relevante en estos 110 años de nuestro béisbol.

Jesús, te diré que, por lo general, ahora que nos encontramos en la temporada de la liga municipal de béisbol, estoy haciendo lecturas una vez a la semana (cuatro bloques en los intermedios entre cada entrada aproximadamente a la mitad del juego) de distintos momentos de la historia. Dichas notas las van poniendo en el Facebook de la Liga Municipal De Béisbol. Un cordial saludo como siempre”.

Era boy, Jorge.