Cuando  ya no estás ni cuentas…

GENERALMENTE DE HERMOSILLO.

Prof. Luis Mario Navarro Miranda

Aquella noche, cuando Amalia Mendoza “La Tariácuri”, se encontraba sufriendo a solas, viendo cartas, retratos viejos que le hacían más triste su soledad… Maestro: te ruego apures el paso, y compartas  rápido lo que vas a decir… La gente anda desesperada por ver  pronto la Cuarta Transformación. Quizá  se den espacio para leerte… Tendrás razón, vale más iniciar… ¡Cierren las puertas señores, yo mismo voy a soltar!

Mire usted: Hay ocasiones en que uno se pone a pensar, qué pasa por la mente de hombres y mujeres que dejan una silla,  para la mayoría de los mortales, más  lejana que Marte.  Me pregunto en voz alta:  ¿A qué pueden dedicarse, quienes  durante 3 o 6 años tuvieron el “mundo a su antojo”, a nivel local  o nacional?

Aunque eso del “mundo a su antojo” es un decir, ya que el tiempo les hace  estragos en el rostro, cuerpo y cabellera, que no son signos de felicidad ciertamente.  Si usted compara una fotografía de cuando entran y salen del encargo, dará cuente de lo que comento… En cada cana y en cada arruga, se esconden momentos gratos o ingratos según sea el caso… Usted sabe si se anima a entrarle el 2021, ya que en este escenario nacional  actual, no va faltar alguien que crea y piense que esto de acomedirse a participar en política, es fácil…

Me pregunto si pasa por sus mentes todos y cada uno de los recuerdos que a veces quedan para tenerlos presentes, otros, merecen ser olvidados, dejarlos en el pasado, ese pasado que en ocasiones  fustiga,  o bien, es antecedente de lo que se vive hoy, construido o destruido… “Amnesia”.

Debe ser difícil el ya no contar… Y es que  detentar el poder es dadivoso en ciertos episodios, en otros, hasta  peligroso, para el gobernado y para la persona que dirige; se puede perder en la soberbia, peor enemiga de los buenos gobiernos… El sufragante está muy al pendiente, se lo he comentado  en  bastantes oportunidades. El electorado es cruel, te alza o te entierra, y ni hay manera de cambiar la perspectiva de tus actuaciones en el timonel… Una tormenta hunde al mejor capitán… No lo dude usted por un segundo…

Póngase a pensar en los sentimientos que invaden a quienes ya no están, por ejemplo en los tiempos de navidad, cuando el timbre del hogar no dejaba de sonar, para dejar presentes,  entregar tarjetas de felicitación,  debido a que se quería  quedar bien con el presidente, con el gobernador, diputado o senador… Eso se acaba cuando ya no estás ni cuentas. ¿Qué sentirán?… En verdad sucede… Se convierten en aceituna. Sin hueso y de botana. ¡Añil!

La política es un ingrato negocio, en donde los que antes fueron aliados, “niegan la cruz de su parroquia”, cuando se acaba el “te quería”, cuando el rey ya no tiene corona, convirtiéndose en un plebeyo… No tan plebeyo… Salen “forrados” algunos… ¿Será?

El oficio es  cruel,  porque así como te da, te quita… Y no me refiero precisamente a lo económico, sino  a la tranquilidad de poder pararte en el mercado, en las aceras, sin ser señalado como mal gobernante… Me pregunto si les preocupa eso, o si tienen la concha  más grande que una tortuga de Galápagos, les importa menos que nada… Dicen que para dedicarse a esto debes de estar forjado con lámina dura… Hace mucho que no queda bien un presidente,  hace rato que es poco grato  estar en  política…  “Es moneda sin valor”… ¿Será?… ¿Qué opina usted?..

Muy catastrófico tu punto de vista maestro, pero te dejaré ser por la ocasión… ¿A dónde van los caídos?… Un ex presidente anda de catedrático, otro tiene espacios televisivos, otro asesoran organismos internacionales, y a otro, la “reseca muerte” casi los alcanza… ¿Quién dijo miedo?… ¿Usted?

¿Peña Nieto?…  Parece que anda buscando dar clase en la UNISON… ¡Ta bueño!… A ver si no le pega el síndrome del aguacate… No más les quitan el hueso y se pierden… ¡Plop!

Bueno señores, llegó diciembre y sus posadas; también hay nuevo presidente… Espero que cuando no esté, ni cuente, pueda salir a las calles tranquilamente… ¿O seguirá contando?

¡Sale yoris y yoremes!