“Fuerzas invisibles” en el beisbol

Por Jesús Alberto Rubio.

A las supersticiones se les considera una creencia o práctica que por lo general se dan como un hecho irracional, muchas veces resultado de la ignorancia o el miedo a lo desconocido.

Una creencia implica a fuerzas invisibles y desconocidas sobre las que es posible influir a través de ciertos objetos o ritos.

La Real Academia de la Lengua Española resume el término cómo: Creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón; fe desmedida o valoración excesiva respecto de algo.

Además define al supersticioso como aquel que cree en la superstición y lo relaciona con el culto que se tributa indebidamente.

Lo cierto es que quizás ninguna disciplina deportiva tenga tantas cábalas como el béisbol.

Las supersticiones en el béisbol como en otros deportes son algo muy común entre sus principales protagonistas y hay quienes afirman en forma tajante que “son parte del juego”.

Por ello no extraña que exista toda una serie de rituales que se cumplen religiosamente “por el bien mismo del jugador y del propio equipo”.

Ejemplos:

A Jackie Robinson los racistas le echaban gatos negros al terreno de juego ya sabe por qué razón.

¿Y qué podemos decir de los que se persignan cuando llegan a batear y cruzan el bat sobre el plato?

Están aquellos pítchers que siempre entran al terreno de juego con el mismo pie o los que ¡nunca pisan la línea de fer, saltando sobre ella!

Bueno, ahora es común ver quienes en el dogout se ponen la gorra al revés o la “juegan y mueven hacia arriba” cuando hay una jugada apremiante que les puede dar el triunfo… o quieren iniciar un rallye.

También hay peloteros que nunca se cambian (o lavan) los uniformes (o ropa interior) si se encuentran en medio de una racha de bateo.

Todavía podemos observar a lanzadores que no se rasuran antes de lanzar o bien en ciertos periodos de la temporada porque creen que “eso les dará fuerza y suerte”… o quienes jamás prestan su bat por temor a cortar sus rachas ofensivas.

Qué decir de Turk Wendell, un lanzador que debutó con los Cachorros en 1993: ¡se cepillaba los dientes en medio de cada entrada cuando abría un juego!

Bueno, también están aquellos jugadores que juegan cartas todos los días a la misma hora y quienes escuchan la misma canción antes de salir al terreno….

Y qué me dice de quienes antes del partido leen con devoción la Biblia y bien oyen música de sus países natales.

Dicen que el pitcher Andrés Ayón ¡quemaba su informe! tras perder algún juego clave. Incluso se señala al venezolano Elio Chacón, quien se bañaba en el vestidor ¡con alguna loción! antes de subir a la loma.

¿Cómo la ve?

Claro, claro que hay más.

DOS TIPS

1.- Ronald Torreyes, versátil utility de los NYY, pasó en un cambio a los Cachorros de Chicago. El venezolano bateó para .292 con 36 impulsadas en 315 turnos al bate en 108 juegos en 2017, pero pasó la mayor parte de la pasada campaña en la sucursal de Triple-A en Scranton/Wilkes-Barre, y acabó con promedio de .280 con siete impulsadas en 100 turnos en 41 juegos con los Mulos.

2.- Los Atléticos de Oakland encontraron el hogar para su moderno nuevo estadio, al anunciar un proyecto para construirlo cerca de la Plaza Jack London en las riberas de la bahía de San Francisco. (@beisrubio).

VICENTE ARTURO CARRANZA FERNANDEZ:

Buenos días, Mi Sangre: te comento que me da mucho gusto el que se inicie con la inquietud de reconocer en un recinto a los cronistas deportivos y lo que corresponda, ustedes siempre a la vanguardia del deporte y la sociedad y es muy merecido el que se les devuelva algo enalteciéndolos de por vida. Un abrazo y éxito en este proyecto en el cual me pongo a las órdenes. Un abrazo.

“40 y 20”: DR. TOMÁS LÓPEZ.

“No, no estamos hablando del éxito del Príncipe de la Canción José José; nos referimos a los jugadores de mayor y menor edad en LMP.

Cada año dentro de los rosters aparecen ilustres veteranos que buscan seguir dando “lata” y jovencitos que desean empezar a escribir su propia historia en la pelota de invierno.

Para un pelotero entrado en años, el entorno se vuelve difícil, sus facultades ya no son las mismas y la competencia es muy demandante; ellos deben de ponerle el extra y demostrar que todavía pueden con el “paquete”.

El año anterior fue el último para Luis Alfonso García, Carlos Valencia, Alfredo Amezaga y Pablo Ortega todos ellos grandes jugadores que abatidos por la edad decidieron colgar los spikees. Columna completa en http://www.solobeisbol.mx/index.php/columnas/desdelabutaca