Ángel Encinas Blanco

Trascendió a través de múltiples facetas como docente y una prolífica obra literaria en diversos campos del conocimiento como la historia y el beisbol.

Por Jesús Alberto Rubio.

Hoy le comparto un contenido muy significativo como un homenaje póstumo a un amigo y colega que reciente partió al viaje eterno pero que sigue y permanecerá presente en espíritu y perenne recuerdo con nosotros:

Hablo de Ángel Encinas Blanco.

Fue el pasado 3 de octubre cuando falleció a la medad de 85 años en nuestra ciudad tras distinguirse en vida a través de múltiples facetas como docente, escritor de diversas temáticas, funcionario público y en especial un rescatista de tradiciones, costumbres sonorenses e historiador de beisbol.

Encinas Blanco nació en San José de Batuc, Sonora, el 3 de agosto de 1933.

Trascendió por ser un singular hombre multifacético, que lo mismo nos contaba temas sobre historia, toros, música, cine, box y radio, así como de tradiciones, leyendas, costumbres y anécdotas del colorido paisaje mexicano y sonorense.

Su hermano Juan Encinas Blanco, ingeniero civil egresado de la máxima casa de estudios de nuestra entidad, recuerda con cariño y emoción que Ángel fue maestro normalista también formado en la Universidad de Sonora y que luego ejerció la docencia en planteles educativos de la Ciudad de México y Hermosillo.

“Casó con Leticia Molina Colsa, con quien procreó una hija, Yaneli, y en su desarrollo profesional fue autor de una prolífica obra literaria en diversos campos del conocimiento”, dijo.

Asimismo, en agradable charla, mencionó que su hermano publicó durante muchos años columnas sobre temas históricos y deportivos y de costumbres en diversos diarios de Hermosillo, además de impartir una diversidad de conferencista en simposios de historia y otros escenarios, como el Festival Alfonso Ortiz Tirado de Álamos.

También, añadió, fue coautor en cuatro tomos de la Historia de la Educación en Sonora bajo los auspicios de la Secretaría de Educación y Cultura.

Asimismo, comentó que desde 1978 fue uno de los más distinguidos socios de la Sociedad Sonorense de Historia, siempre partícipe como conferencista en sus simposios.

También escritor

Cabe destacar que el ingeniero Encinas Blanco es autor del libro “Iglesia Sumergida: San Francisco Javier de Batuc”, publicada en el 2017, donde señala que esa obra arquitectónica fue realizada por jesuitas llegados a nuestra entidad en el siglo XVII y que está considerada como la más hermosa y mejor construida de la época misional de Sonora, además de ser orgullo del pueblo y de sus habitantes.

En su obra, escribió: “Es de cantera labrada por indígenas ópatas de 1744 a 1758, siendo diseñada y construida por un maestro cantero de Guadalajara”.

Juan Encinas hizo referencia a que “a fines de 1964 murió San José de Batuc, uno de los pueblos más antiguos de Sonora, sacrificado junto con Tepupa y Suaqui al construirse la presa El Novillo, lo cual significó un triste final de un pueblo sonorense de gran importancia”.

Los detalles de esa publicación los puede leer en: http://elsahuaro47.wixsite.com/elsahuaro/iglesia-sumergida-francisco-batuc

Gran libro de beisbol

El beisbol en Hermosillo, representa una de las grandes obras escritas de Ángel Encinas, precisamente donde tuve el privilegio de que me invitara a escribir el prólogo y obviamente a la presentación de su libro.

En mi colaboración recuerdo que escribí que Ángel era un erudito y acucioso investigador del beisbol como pocos, amante profundo de este apasionante deporte el que jugó durante 30 años como amateur.

“Desde 1961 mantiene un espíritu noble e incansable en la búsqueda de nuevos pasajes ilustrativos del pasatiempo rey, los que de una y otra forma en todo este tiempo los ha compartido”, anoté en aquel prólogo.

Don Ángel, cité, siempre fue de la idea de que el hurgar aquí y allá en la evolución del beisbol haría saltar un fascinante mundo mágico que compagina lo científico y lo objetivo con la pasión que todo lo envuelve pleno en detalles humanos, romanticismo y nostalgia.

Prolífica obra editorial

“60 años de beisbol en las Ligas Mayores”, editada por la Revista Hit en 1960, que incluyó récords de la pelota hasta ese tiempo; luego en 1966 publicó “El softbol en Sonora” y en 1999, “El beisbol en Hermosillo”, editada y publicada por la entonces Colección Voces del Desierto del ya desaparecido periódico El Independiente.

En relación a otras temáticas históricas, Ángel escribió en el año 2000 el libro “Este era un pueblo llamado Batuc”, y más tarde, en el 2008, “Cuando enmudecieron las campanas… y luego replicaron alegres con Navarrete”.

Fue comentarista de radio y televisión, además de recrear diversos temas que investigaba y compartía en sus trabajos periodísticos.

Otros contenidos de beisbol de su autoría fueron “¡Ese juego llamado beisbol!”; “Sólo la bola es blanca”; “De La Habana a Hermosillo (Historia de las Series del Caribe); “Si el Estadio Fernando M. Ortiz me lo hubiera contado”.

En temáticas de historia, destacaron aquellas “”Hicieron de Sonora su hogar”; “Sucedió en Sonora”; “Curiosidades de nuestra historia”, entre otras, como “De todo Como en Botica” que publicó durante muchos años en el periódico El Imparcial.

Tuvo a su cargo la organización del programa del Isssteson “Sonora y su historia, el que se prolongó 18 meses continuos en las que se impartieron 88 conferencias, de las cuales 41 fueron de él.

En igual forma, a partir del año 2000, fue siempre un invitado especial en congresos y reuniones de la Asociación de Cronistas Deportivos de Sonora (Asocrodes).

Una gran familia

Sus hermanos, fueron Blanca (+), Efrén, quien pasó a la historia como alumno de la primera generación fundadora de la Escuela de Contabilidad en la Unison; Humberto, primer urólogo en Hermosillo, además de ser miembro del Salón de la Fama del Deportista Sonorense y en el del Softbol Nacional (el primer jugador).

Don Juan recuerda que su hermano Humberto, hoy de 88 años de edad, trascendió por ser un notable jugador de softbol y beisbol, con participaciones en torneos nacionales y mundiales.

Otro fue Hugo, fallecido en fecha reciente, distinguiéndose en su vida como escritor, poeta y rescatista de ´diversos capítulos de beisbol.

También lo son Laura y Armando, a quienes ya les tocó nacer en Hermosillo.

Sus señores padres fueron Ángel Bernardo Encinas Duarte y Angelina Blanco Peñúñuri, oriundos de Batuc.

Debo decirle con énfasis: personajes sensibles y productivos como el perfil humano y profesional de Ángel Encinas Blanco, no deben quedar inadvertidos en la sociedad.

Por ello, desde este vital espacio periodístico subrayo la necesidad de que alguna institución sonorense dimensione y le dé el valor que merece don Ángel, rindiéndole homenaje-reconocimiento por su notable legado en su tiempo y futuras generaciones.