Milicia y Justicia, la SCJN violenta sus propias reglas

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nota scjnCiudad de México. Violando su propia normatividad interna, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió dejar de sesionar los martes; ahora, lo harán sólo lunes y jueves.

El ministro presidente Luis María Aguilar Morales le hizo saber a sus compañeros de pleno en sesión privada, realizada en agosto pasado, que lo más conveniente para mejorar la labor del máximo tribunal, era que los ministros se abocaran a resolver los cientos de casos que se ingresan semanalmente a la primera y segunda salas, además, justificó que tampoco son muchos los asuntos pendientes de resolver en el pleno.

La decisión tomó por sorpresa a algunos togados, porque otros, quienes cerraron filas con Aguilar Morales después de que fue elegido presidente por seis votos a cinco, tras casi 30 rondas de votación (enero de 2014), sí estaban al tanto de la decisión.

Así, con el apoyo de Margarita Luna Ramos, Jorge Pardo Rebolledo y Alberto Gelacio Pérez Dayán, el ministro Aguilar se impuso.

De este modo, desde el primer martes de septiembre, el pleno dejó de sesionar, sin importar la violación al Acuerdo del Tribunal Pleno del 19 de junio de 1995 -que continúa vigente y que sólo puede ser derogado mediante un Acuerdo similar que debe publicarse en el Diario Oficial de la Federación- que estableció que las sesiones sean lunes, martes y miércoles.

Fuentes Judiciales consultadas comentaron que la decisión dividió al pleno, ya que algunos ministros señalaron que no se justifica dejar de sesionar cuando existe una larga lista de asuntos sin resolver.

Además de que cuestionaron que no hay ningún plan o propuesta para hacer más eficiente la labor de las salas, las cuales resuelven un promedio de 50 asuntos en sus sesiones de los miércoles.

La decisión abonará por otra parte a la falta de transparencia y difusión de las resoluciones de la Corte, ya que las sesiones públicas, en las que se puede seguir en vivo la discusión serán dos días a la semana.

Mientras que la labor opaca de las salas será la que prevalezca con la deficiente comunicación social que las ha caracterizado.

Porque en las salas, los ministros no debaten, sólo votan los asuntos -salvo muy raras excepciones-, además difunden sólo los casos que a su juicio deben ser conocidos por la opinión pública.

Si a esto le añadimos el estricto horario al que se ajustan las sesiones de pleno (de 11 de la mañana a las 2 de la tarde), que las sesiones muy pocas veces inician a tiempo y que los ministros se toman al menos 15 minutos de receso a mitad de la sesión, resulta que la productividad del pleno es muy baja.

 

Cambios en el Canal Judicial

El lunes pasado el Canal Judicial hizo un cambio que puede ser el inicio de la transformación que exige el medio de comunicación encargado de difundir la labor, se supone, del Poder Judicial de la Federación.

La periodista Erica Mora asumió la conducción de la emisión nocturna del noticiero. Paso importante, porque así la elaboración del mismo dejará de estar únicamente en manos del aparato burocrático que rodea a la directora del Canal, Magdalena Acosta.

Según trabajadores del Canal consultados, el ministro presidente ya cayó en cuenta de que el Canal Judicial debe ser reestructurado y que en este sentido, resulta indispensable que, al menos, el noticiero estelar difunda contenidos que tengan que ver con la enorme labor que desarrollan juzgados, tribunales, los defensores públicos federales, la propia Corte, etc.

El cambio en la conducción y de escenografía de poco servirán si éstos no van acompañados del cambio de contenidos que permitan que el público se identifique con la labor cotidiana de los juzgadores.

 

La investigación contra ex director del Canal Judicial “hasta sus últimas consecuencias”

Hace unos días, el pleno de la Suprema Corte rechazó la petición del ex director del Canal Judicial, Enrique Rodríguez Martínez para que fueran admitidas pruebas a su favor en la investigación que le sigue la Contraloría de la SCJN por las acusaciones de acoso laboral y sexual presentadas durante su administración.

Fuentes judiciales señalaron que el revés al actual director de Comunicación Social de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) da cuenta de que la investigación en su contra va en serio y que los ministros son los primeros interesados en deslindar responsabilidades y esclarecer las denuncias que llevaron a la remoción del ex director y de sus dos principales colaboradores, quienes también son investigados.

 

Historias falsas de submarinos

En algunos medios de comunicación se informó que elementos de la Armada de México encontraron en la comunidad de Joluta, municipio de La Unión, en la Costa Grande de Guerrero, un “submarino, que presuntamente era utilizado para transportar drogas”; incluso señalaron que las autoridades “presumen que transportaba estupefacientes desde América del Sur”.

Sin embargo, fuentes navales descartaron que se trate de un “submarino” o de una embarcación “sumergible”, porque resulta que la embarcación tiene escotillas deslizantes que no son herméticas.

Es decir, un submarino debe contar con tanques de doble fondo o forro del casco equilibrado que se puedan rellenar de agua y un sistema de extracción de la misma.

Este mecanismo permite que al llenarse los tanques la embarcación pueda sumergirse y se vacían para salir a flote o mantenerse en la superficie.

La cubierta, explicaron, es para protegerse del oleaje y que no entre agua para protección de sus tripulantes.

Hace años se habló de sumergibles que venían hacia México provenientes de Colombia, pero su poca efectividad, limitada capacidad de carga y la exigencia de contar con marinos expertos para llevarlas a buen puerto, hicieron que ese tipo de naves dejaran de utilizarse, porque a los narcotraficantes les conviene más movilizar la droga en barcos pesqueros, de carga o lanchas rápidas que bordeen las 200 millas de mar patrimonial que hacerlo con naves hechizas.

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