Secuestran y asesinan a dos sacerdotes en Veracruz

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notas Sacerdotes-asesinadosCIUDAD DE MÉXICO.- Los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y Alfredo Suárez de la Cruz fueron secuestrados y asesinados este lunes por sujetos desconocidos, quienes irrumpieron la noche del domingo en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en la ciudad de Poza Rica, Veracruz, informó el vicario de la diócesis de Papantla, José Alberto Guerrero.

Horas después los cuerpos fueron encontrados en terrenos de esta ciudad y presentaban marcas de tortura y fueron privados de la vida con arma de fuego.

Una tercera persona secuestrada, el sacristán, fue liberado por los plagiarios en la carretera que va de Papantla a Poza Rica.

Por la noche, la Fiscalía de Veracruz identificó a un probable responsable del asesinato.

“A 10 horas de haber conocido de la privación de la libertad de tres personas, la Fiscalía del estado, a través de la Fiscalía Regional Zona Norte Tuxpan, ha desahogado 25 diligencias y cuenta ya con la identidad de un probable responsable”, informó en un comunicado.

Sin revelar si el probable responsable ya fue detenido, la fiscalía indicó que en las próximas horas será consignado ante el juez.

Agregó que el fiscal investigador continúa con la integración de la carpeta de investigación por estos hechos.

La Conferencia del Episcopado Mexicano manifestó su “indignación ante la violencia ejercida” contra los sacerdotes asesinados, por lo que demandó a las autoridades estatales “el esclarecimiento de los hechos” y “la aplicación de la justicia contra los responsables”.

En un comunicado, firmado por el cardenal Francisco Robles, presidente de la CEM, y el secretario general Alfonso Miranda, obispo auxiliar de Monterrey, manifestaron su “dolor e impotencia” por la “tragedia provocada por la violencia” y pidieron por “la conversión de sus agresores”.

En entrevista con MILENIO, el vicario José Alberto Guerrero, de la diócesis de Papantla, afirmó que los sacerdotes asesinados no habían recibido amenazas de ningún grupo criminal, pero que su labor pastoral la desarrollaban en una zona “peligrosa”.

“No teníamos reportes que nos orillara a pensar que estaban en peligro; por el contrario, el padre Alejo era querido por los fieles, le pedían al obispo que no se lo llevara”, agregó.

Pero reconoció que la colonia Petromex, donde está ubicada la parroquia, y el lugar son peligrosos “como es todo Poza Rica, había que cuidarse las espaldas, sabíamos que las cosas están duras por los mismos sacerdotes de allá que nos comentaban. Nos enterábamos de todo: robo, secuestro y de esas cosas que hasta ahora no nos habían tocado, se habían metido con los fieles, pero ahora ya se metieron con el clero”.

Por lo peligroso de la región donde algunos sacerdotes hacen su trabajo, explicó, “hemos tenido pláticas con algunas autoridades, donde se nos ha dicho cómo cuidarnos entre nosotros, llamar por teléfono, avisar adónde vamos cuando es lejos de la ciudad y horarios para manejar sobre carretera o ciudad”.

Los sacerdotes de la diócesis, dijo, “reciben llamadas de extorsión, la mayoría hemos sido objeto de amenazas, pero llamamos al número que nos han dicho y afirman que son llamadas virtuales, las llamadas de extorsión si abundan.

“Nos dicen que son el capitán tal que se dedicaba a dar seguridad al párroco anterior y ahora se dirigen a uno para dar ese cuidado y requiere de cierta cantidad de dinero y jugando con la psicología dicen que afuera hay un grupo que nos visitarán para recibir el monto, esto con groserías y amenazando”, pero ningún sacerdote había sido víctima de agresiones físicas.

Dio a conocer que el padre Alejo, quien era el párroco, tenía seis años en esa parroquia y José Alfredo era el vicario y tenía dos meses.

A las autoridades, les “solicitamos que este hecho denigrable, terrible homicidio lo esclarezca, por la violencia que estamos viviendo y en sus manos está”.

El obispo José Trinidad Zapata de Papantla, en entrevista con el semanario Desde la fe, dijo desconocer el motivo del asesinato.

“Precisó que —según se le informó— el hallazgo fue alrededor de las 13:00 horas por elementos policiacos en un antiguo tramo de la carretera, el cual está en desuso desde hace varios años. Los cuerpos estaban maniatados y tenían varios impactos de bala, incluso en el rostro”, detalló.

Dijo que “las autoridades se comprometieron a facilitar los trámites para que los restos sean llevados a la parroquia a fin de velarlos y darles cristiana sepultura; no obstante, soy consciente de que esto tomará tiempo, ya que tienen que continuar con las investigaciones”.

Suman 14 clérigos muertos en lo que va del sexenio

El sacerdote Omar Sotelo, que coordina el Centro Católico Multimedia y quien desde hace 10 años contabiliza las agresiones contra los integrantes de Iglesia Católica, informó que en el actual sexenio del presidente Enrique Peña Nieto se han asesinado a 14 sacerdotes, un seminarista y un sacristán, además hay dos sacerdotes desaparecidos.

Por lo que respecta a Veracruz, en 2013 el padre Hipólito Villalobos Lima, de 45 años, y el vicario Nicolás De la Cruz Martínez, de 31 años, fueron encontrados muertos en la Parroquia de San Cristóbal, en el municipio de Ixhuatlán de Madero, en el estado de Veracruz el 29 de noviembre. La diócesis de Tuxpan reportó que la zona es controlada por el cártel de Jalisco Nueva Generación y Los Zetas.

Por estos hechos cinco personas fueron detenidas Gabriel Cruz, Alberto Cayetano, Herácleo Feliciano Anastasio y dos menores de edad. Las autoridades de la entonces procuraduría informaron que el móvil de ese doble homicidio fue para robarles dinero a los curas.

A esta lista se suman los homicidios de los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y Alfredo Suárez de la Cruz, ocurridos ayer en Poza Rica.

Milenio.com