Salva IMSS Sonora de leucemia a Celia Osmara

Celia Osmara, con 13 años de edad actualmente, hizo sonar la “campana de la vida” y pasó a supervisión médica

Con apenas 10 años de edad, Celia Osmara Cisneros Arvayo, comenzó a padecer  fiebres constantes, dolor de piernas y la aparición de moretes, anunciando con ello la leucemia que padecía, por lo tanto inició tratamiento de quimioterapias en el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde hace unos días terminó su tratamiento, por lo que hizo sonar la “campana de la vida”.

Su padre, Omar Cisneros Cárdenas, junto a su esposa, recordó que fue el 30 de abril del 2015, en el Hospital General Regional (HGR) No.1 en Ciudad Obregón, cuando al acudir con los especialistas del IMSS les dieron la noticia que su hija mayor requería atención y tratamiento por padecer leucemia linfoblástica aguda.

“Desde ese día, nos canalizaron al área de Oncología Pediátrica del Seguro Social, con la doctora Lizette Bojórquez, quien la verdad nos brindó un excelente servicio, tanto ella como todo su equipo y el avance y la mejoría de mi hija se hizo notorio desde un principio”, expuso.

El padre de familia explicó que acataron todas las recomendaciones hechas por los médicos y que trabajaron en equipo tanto con médicos, enfermeros y enfermeras que integran el servicio en el HGR1.

“Del servicio yo ya sabía que era excelente, sin embargo para mi esposa no, ella tenía presente algunos comentarios adversos que se hacían, muchas veces a la ligera, pero ahora es distinto pues gracias al IMSS nuestra hija está libre del cáncer y ahora solo estará en supervisión”, afirmó.

Por su parte, Lizette Bojórquez Steffany, responsable del área de Oncología Pediátrica, se dijo contenta por el resultado en Celia Osmara y detalló que fueron más de 120 sesiones de quimioterapia a lo largo de estos últimos tres años, recibiendo una semanalmente.

Finalmente, Celia Osmara reconoció el compromiso no solo del personal del IMSS sino de familiares y amigos quienes la acompañaron en el momento en que hizo sonar la “campana de la vida”, teniendo como testigos a los niños que continúan bajo tratamiento en la lucha por su vida.