EL BÉISBOL DE LOS 1970s

ESTRELLAS DEL BÉISBOL

Por Héctor Barrios Fernández

Cambios profundos en el béisbol comenzaron a surgir en la década de los 1950s, para los 1970s, esos cambios alcanzaron madurez.

Hemos aprendido que básicamente hay tres reacciones defensivas en la naturaleza, quedarse inmóvil (congelarse), dar pelea y huir del peligro.

El béisbol cuando ha confrontado problemas, se encuentra con quienes quieren permanecer inmóviles, los que quieren dar la pelea y los que quieren huir. El béisbol de los 1920s hasta 1950, fue dominado por hombres que quisieron congelarse y actuar como si los problemas no existieran.

Cuando los Dodgers y los Gigantes se mudaron para la costa oeste, desencadenaron una serie de eventos que eventualmente resultaron en el béisbol de los 1970s.

La arquitectura de los estadios y el equipamiento del juego son dos de los cambios más grandes en el béisbol de esa época.

Si usted pone a los jugadores de hoy en estadios de 1950, con herramientas de 1950, con todas las otras diferencias como la composición racial de los jugadores, juegos inter-ligas, la expansión, la zona de strike, los esteroides; en tres meses se estaría jugando béisbol de los 1950s.

El béisbol había sido jugado en los mismos estadios, quizás eran hermosos parques, de 1922 a 1952. Las bardas habían sido movidas, pero eran los mismos escenarios, cuando los equipos se cambiaron a nuevas ciudades, ellos también se cambiaron a nuevos estadios y eso cambió el juego.
Los nuevos, fueron “parques de pitcheo”, y eso hizo del béisbol de los 60s, un juego de pitcheo.

Después de 1968, cuando el campeón bateador de la Liga Americana promedió sólo .301, hubo una serie de cambios que buscaban balance entre bateo y pitcheo.

Por primera vez se solicitó proteger el campo visual de los bateadores, oscureciendo lo que estuviera atrás del jardín central, para que hubiera contraste con la pelota lanzada por el pitcher. Algunos equipos movieron sus bardas hacia adentro o el home plate lo acercaron a las bardas. La zona de strike fue reducida, el bateador designado fue adoptado, los directivos se dieron cuenta que había equipos que podían o deberían cambiar de ciudad. Hubo una nueva generación de estadios que definieron un estilo de béisbol.

Apareció el pasto artificial y con él una nueva marca de béisbol, al mismo tiempo podía haber en el campo un bateador de .350 o más, un robador de bases con 80 o más estafas, un bateador con 35 o 40 home runs y un pitcher ganador de 20 juegos con 250 o 300 bateadores ponchados.

El balance entre bateo y pitcheo, que iba en una sola dirección en los 1960s y en la dirección opuesta en los 1990s. En los 1970s se mantuvo en buen equilibrio.

El obsesivo cambió de pitchers, el cual ha ahogado la vida del béisbol a partir de los 1990s, estaba comenzando. Era un juego rápido en el astro turf, requería de jugadores rápidos y veloces, fue un juego que ponía a prueba todas las habilidades atléticas de los jugadores, fue un juego muy excitante y satisfactorio, la asistencia del público aumentó, pero el pasto artificial cobró la factura en rodillas y tobillos de muchos jugadores.

En el sur y suroeste del país, habían crecido grandes metrópolis y la llegada de Seattle y Toronto, sirvió a la promoción del béisbol, así como la llegada de Dallas en 1972.
El impacto de los atletas negros en el juego, alcanzó su punto más alto a mediados de los 70s, y decayó paulatinamente hasta el presente.

La presencia de los latinos en el juego, continuó en aumento, lo mismo que de los latinos nacidos en Estados Unidos. Nacieron en esta década quienes después serían estrellas del béisbol como, Jim Thome, Pedro Martínez, “Chipper” Jones, Nomar Garciaparra, Derek Jeter, Alex Rodríguez y Andrew Jones por citar algunos.

Fallecieron otros que fueron estrellas de este deporte como, Pie Traynor, Jackie Robinson, Gil Hodges, Roberto Clemente, Frankie Frisch, Sam Rice, Dizzy Dean, Casey Stengel, Lefty Grove, Nellie Fox, Joe McCarthy, Lyman Bostock, Walter O´Malley, Thurman Munson.

El promedio de asistencia a los estadios en los 70s, fue de 16 600, superior a los 14 500 de los 60s. La razón más grande de este incremento fue la calidad de juego que se desarrolló en esta década.

Los Dodgers fueron el equipo con más asistencia y los Atléticos de Oakland los de menor.

Los más ganadores en el terreno, Rojos y Orioles, además tuvieron la mejor década en su existencia.

Joe Morgan obtuvo durante cuatro años el título del mejor jugador, también figuraron, Carl Yastrzemski, Joe Torre, Dick Allen, Rod Carew, Dave Parker y Fred Lynn. En el pitcheo, Jim Palmer, Sam McDowell, Ferguson Jenkins, Steve Carlton, John Hiller, Gaylord Perry, Mark Fidrych, Ron Guidry y Jim Kern, fueron de lo mejor, sin dejar fuera a Nolan Ryan y Bert Blyleven. Algunos cambios que impactaron al juego fueron; los agentes libres, pasto artificial, el bateador designado, mayor corrido en las bases, agentes contratados por los jugadores.

Los Dodgers mantuvieron intacto su infield por muchos años con Garvey, Lopes, Cey y Russel, más Ferguson y Yeager en la receptoría.

Lo mismo el outfield de Boston con Jim Rice, Fred Lynn y Dwight Evans.

Se construyeron nuevos estadios como el Three Rivers en Pittsburgh, Riverfront en Cincinnati, Veterans Stadium en Philadelphia, Royals Stadium en Kansas City, Olympic Stadium en Montreal, Kingdom en Seattle y el renovado Yankee Stadium.

Steve Yeager inventó el protector de garganta para cátcher, guanteletas para barrerse, telas sintéticas con colores brillantes, no se agregaron nuevas estadísticas.

Observando la Serie Mundial de 1978, Joe Sewell opinó que sólo dos miembros de esos Yankees, hubieran podido jugar con los Yankees de 1932, ellos son Thurman Munson y Ron Guidry. Ambos hubieran estado en el bullpen.

E-Mail: barriosbecerra@prodigy.net.mx