Pegan a la democracia corrupción e impunidad: Córdova

Ciudad de México. Los niveles de corrupción alcanzados y la impunidad asociada en la mayor parte de los casos han sido factores que han minado la credibilidad de la democracia en México. No basta con la creación de instituciones y leyes anticorrupción, sino que se requiere que comiencen a dar resultados para la erradicación de estas prácticas que generan descrédito social, se advirtió durante la inauguración del Sexto seminario Internacional Poder, Corrupción e Impunidad, organizado por la Red para la Rendición de Cuentas.

Nada ha dañado más a la democracia mexicana que la corrupción e impunidad, advirtió el presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova. Se debe asumir que la creación de los sistemas nacionales Anticorrupción, de Transparencia y Fiscalización llegaron de manera tardía para contener una práctica inaceptable. Subrayó que los hechos más notorios de corrupción han sido destapados en un esquema de alternancia en el poder, aun cuando esta alternancia no necesariamente pugne por fines persecutorios.

En su oportunidad, la secretaria de la Función Pública, Arely Gómez, reconoció que México tiene el índice más elevado de incidencia de la corrupción. Tras subrayar las acciones gubernamentales para crear un sistema que enfrente la corrupción, advirtió que la peor cara del fenómeno es que incide en la violación de derechos humanos.

A su vez, Hans Mathieu, director de la Fundación Friedrich Ebert México, cuestionó la preservación de un doble mito en torno a la corrupción: que no es un fenómeno muy extendido y el impacto social de la corrupción. Subrayó que las prácticas ilegales impactan en mayor medida en los sectores vulnerables quienes resienten un mayor costo por este tipo de ilegalidades.

Benjamín Temkin, investigador de Flacso, advirtió que una de las vertientes más importantes de la corrupción en la actualidad se asocia a las diversas expresiones de la economía informal, la cual a su vez es alentada por la pobreza y desigualdad social que prevalece en México. A su juicio, esta condición social alienta prácticas de corrupción que sólo contribuyen a reproducir y ampliar las desigualdades sociales.

Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, Francisco Javier Acuña, reivindicó la importancia de avanzar en la transparencia no porque por sí misma elimine las corruptelas, sino que al desnudar sus alcances y su incidencia permite contribuir a inhibir, a futuro, estas acciones.

El auditor Superior de la Federación, Juan Manuel Portal, reconoció también que la asimetría social que hay en el país , la vulnerabilidad que esto representa, vinculada con algunas prácticas individuales, conforman un factor de riesgo institucional al abrir alternativas para intentar de manera irregular y deshonesta.

 

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